Menú

Qué hacemos en La Casa del Absurdo

Publicamos artículos breves, viñetas ilustradas y encuestas participativas sobre lo raro que pasa cada día. También recopilamos anécdotas enviadas por lectores y cada semana elegimos el ranking de momentos surrealistas reales más votado por la comunidad.

Cómo funciona La Casa del Absurdo

Del absurdo que vives al post que compartimos

Cada artículo, viñeta o ranking nace de una idea rara que alguien nos cuenta. Este es el recorrido que sigue tu historia hasta convertirse en contenido publicado.

1

Cuéntanos tu rareza

Recibimos tu anécdota, curiosidad o situación cotidiana llevada al extremo a través del formulario de envíos. No hace falta que sea perfecta: cuanto más extraña, mejor.

2

Filtramos lo absurdo

Nuestro equipo revisa cada envío y selecciona las historias con más potencial cómico. Buscamos ese giro inesperado que convierte lo normal en algo digno de publicar.

3

Le damos forma

Redactamos el artículo, diseñamos la viñeta o montamos la lista. Cada pieza pasa por un proceso de edición que mantiene tu historia intacta pero mucho más divertida.

4

Publicamos y votas

El contenido sale a la luz cada semana. La comunidad vota por el absurdo más divertido del mes y las historias mejor valoradas entran en nuestro ranking surrealista.

5

Entrevistamos a excéntricos

Cada mes charlamos con alguien que tiene una afición fuera de lo común. Coleccionistas de objetos raros, inventores de cosas inútiles y otros personajes fascinantes.

6

Repetimos el ciclo

Las mejores ideas de la comunidad inspiran nuevas secciones y formatos. El proyecto crece con lo que nos contáis, así que cada semana hay algo nuevo que leer.

¿Tienes una historia absurda que merece ser contada? Consulta las normas de envío y las secciones que aceptamos.

Ver formatos

Lo que hacemos

Formatos para reírse de lo absurdo, con método

No publicamos por publicar: cada artículo, viñeta o encuesta tiene un propósito claro. Te contamos cómo funciona la casa y qué puedes esperar de cada formato.

Artículos breves y crónicas

Historias reales llevadas al extremo, contadas en menos de cinco minutos de lectura. Cada crónica tiene un giro inesperado y un final que no ves venir.

Resultado: te ríes, lo compartes y te queda una anécdota para contar.

Viñetas ilustradas

Escenas cotidianas dibujadas con un trazo exagerado y un punchline directo. Ideales para cuando necesitas una pausa absurda en mitad del día.

Resultado: humor visual que se entiende sin leer nada, aunque siempre hay un detalle escondido.

Rankings semanales

Cada semana publicamos un ranking de momentos surrealistas reales, votados por la comunidad. Del más absurdo al más ridículo, con pruebas y contexto.

Resultado: una lista nueva cada viernes que genera debate y votaciones.

Entrevistas a excéntricos

Charlamos con personas que tienen aficiones imposibles: coleccionistas de objetos raros, inventores de palabras o expertos en lo inexplicable.

Resultado: descubres que lo raro tiene más lógica de la que parece.

Encuestas participativas

Cada mes planteamos una pregunta absurda y la comunidad decide cuál es la respuesta más divertida. Sin votos secretos ni trampas: aquí el ridículo es público.

Resultado: tú decides qué merece ganar el título de absurdo del mes.

Envíos de lectores

¿Te pasó algo ridículo? Cuéntanoslo. Publicamos las mejores historias enviadas por la comunidad, con tu nombre o en anonimato total.

Resultado: tu anécdota puede acabar en el ranking semanal.

Lo que dicen quienes nos leen

De la risa a la rutina: cómo el absurdo cambió su semana

No solo publicamos disparates: algunos lectores los convirtieron en rituales, en temas de conversación en la oficina o en la excusa perfecta para reunir a la familia los domingos. Esto es lo que cuentan.

MC

Marta C.

Lectora desde marzo

Empecé a leer la sección de envíos de lectores durante la pausa del café y ahora es lo único que me hace reír de verdad en el trabajo. El ranking de momentos surrealistas del mes ya es tradición en mi equipo: cada viernes votamos el más absurdo y el ganador decide dónde comemos.

RA

Raúl A.

Colaborador habitual

Envié mi historia sobre el intento de enseñar a mi gato a usar el inodoro y la publicaron en la newsletter semanal. Mis amigos no paraban de mencionarlo durante días. Lo mejor: la entrevista a aquel coleccionista de piedras con forma de patata me inspiró a buscar mi propia obsesión ridícula.

LG

Lucía G.

Suscriptora del boletín

Las viñetas ilustradas son lo primero que abro cada mañana. La del hombre que intentaba pagar con hojas de lechuga en el supermercado me hizo soltar una carcajada en el metro. Ahora comparto una viñeta con mi madre cada domingo y hemos convertido el absurdo en nuestro plan de fin de semana.

JS

Jorge S.

Participante en encuestas

Las encuestas participativas son adictivas. Votar por el absurdo más divertido del mes se ha convertido en un pequeño ritual con mis compañeros de piso. Discutimos durante horas si es más absurdo el vecino que saluda a las palomas o el que canta ópera en la ducha a las seis de la mañana.

EP

Elena P.

Lectora desde enero

La lista de anécdotas insólitas sobre situaciones cotidianas llevadas al extremo me ha dado material para sobrevivir a las comidas familiares. El artículo sobre excusas ridículas para llegar tarde al trabajo lo usé como ejemplo en una charla con mi equipo. El absurdo también puede ser una herramienta de gestión.

TN

Toni N.

Seguidor de entrevistas

La entrevista al coleccionista de piedras con forma de patata me llegó en un momento gris y me devolvió la fe en las aficiones raras. Desde entonces leo todas las entrevistas a personas con intereses excéntricos. Son un recordatorio de que lo absurdo también puede ser profundamente humano y reconfortante.

Configuracion de cookies

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.